Desde la tenebrosa oscuridad Dylan podía ver el fulgor rubí que la sangre de los labios de Norah parecía desprender. Al cruzar sus miradas Norah sonrió de forma sobrecogedora, haciendo que el corazón de Dylan luchará por salirle del pecho. La voz casi inaudible de Carl rompió momentáneamente el silencio.
-Cuando destruyas el piano tu amiga volverá en sí.
Al oír esas palabras Dyaln se sintió un poco más aliviado, es más, rió sin creerse que fuese tan fácil.
-¿Así de sencillo? – susurró
Carl le miró a los ojos como si Dylan se hubiese vuelto tonto de repente.
-¿Recuerdas que pasó cuando viste el piano?
Dylan volvió anotar su corazón latir agitado y lo entendió todo. Si miraba al piano, caería en el embrujo igual que Norah.
-¿Y entonces qué hacemos?
Pero Carl no tuvo tiempo de contestar, ya que Norah empezó a caminar hacia ellos, gruyendo escandalosamente, como un perro al que le han quitado el hueso.
-¡Jodeerrr!- gritó Carl
Norah se abalanzó encima suyo saltando de manera sobrenatural. Carl se tiró a un lado profiriendo un gran grito de dolor al impactar su muñón contra el suelo. Dylan hizo lo propio hacia el otro lado y Norah golpeó brutalmente la pared emitiendo un ruido compacto y breve.
-Dylan ¡rompe el maldito piano!
Norah agitó la cabeza confusa y empezó a aullar como un lobo. Carl se arrastró por el suelo apartándose de Norah, pensado que así iría a por él y no a por Dylan. Pero Dylan seguía en el suelo, con la mirada perdida en el piano y la boca muy abierta.
-¡DYLAN DESPIERTA!
Pero el gritó no hizo más que rebotar en las frías paredes, provocando un leve eco. Norah cayó al suelo inconsciente, el golpe había sido demasiado fuerte. Carl se incorporó ruidosamente quedando sentado en el suelo, rodeado de su propia sangre y de la que brotaba de la cabeza de Norah.
-¡Dylan destroza el puto piano!
Dicho esto las teclas empezaron a hundirse provocando una hechizadora melodía. Pero nadie estaba sentado en el banco tocándola. La tenebrosa magia del piano se había activado haciendo que Dylan se levantase y caminará lentamente hacia él.
-¡No! – gritó Carl
Pero sabía que nada de lo que dijese podría salvarle ahora, si Dylan caía en la trampa él y su amiga lo devorarían. Carl bajo la mirada hacia el suelo. No podía verlo. No quería. Pero un gruñido le hizo apartar los ojos del suelo. Norah se había despertado y miraba furiosa a Dylan, que seguía con la mirada perdida en el estúpido piano.
Y antes de que pudiera avisar a Dylan, Norah saltó sobre su espalda y ambos cayeron encima del piano, rompiéndole las patas con el impacto y haciendo parar aquella melodía infernal.
Carl sonrió y después de unos minutos de silencio se levantó con dificultad hasta llegar donde antes estaba el piano. Pero ninguno de los dos estaba ahí.


9 comentarios:
Wow, me carcome la intriga! Qué pasión por las novelas de miedo! jaja Besazos mona (:
¿Y esto es el final? ¬¬
Más te vale escribir un epílogo, cielo, más te vale ¬¬
Eres la maestra de la intriga, cielo, pocas hay tan sangrientas pero tan buenas escribiendo xD
Como una gran batidora de amor y muerte xD
Y mis textos en primera persona están en primera persona para que no quede tan impersonal y tenga algo más de sentimiento, pero no son realidad xD
Siento decepcionar xD
Y ya he hablado con los de Windows, que dicen que intentarán arreglarme la cuenta a distancia -.-
Un beso
Carlex
Pobre Carl y pobre Piano, que de intrigas gira alrededor de ellos dos... Muás!
Está muy interesante!!! Qué pasión, qué descripción, que intensidad! Síguela :)
Que queremos saber más :) Un besooo
mm... Misterio =)
¿Hay más partes?
Besos
un placer descubrirte!! me ha encantado
Fabulosa, de cada vez me gustáis más tú y tus escritos. Me encanta este nuevo diseño del blog. Sí sí. Todo.
Siento mucho no haberme pasado durante tanto tiempo.
Un beso MUYGRANDE :)
Me encanta esta historia...
(L)
Siguela porfavor! Tengo demasiada intriga.
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