¿estás preparado?


13 ene 2009

Elección equivocada, error irreparable.

Sentía una placentera calma al caminar al lado del mar, y más en el atardecer. Las olas rugían suavemente, el mar estaba en calma, y cada vez que una ola venia hacia mí en su eterno baile, el contacto frío del agua me hacía suspirar.

El viento iba en dirección contraria a mis pasos, así pues, mi pelo volaba libre, a merced del aire. En la mano izquierda llevaba mis zapatos de tacón, de un color parecido al que ahora reflejaba el mar, turquesa. En la otra un pequeño bolso de fiesta, nuevecito, de color blanco nieve.

No me permití llorar en esos instantes, ya tendría tiempo para eso, y para borrar cada uno de los recuerdos y objetos que me ataban a él. Ahora solo quería ir junto a mi amiga, pedirle perdón y decirle que tenía razón, que yo era la equivocada.

Mi vestido se balanceo al ritmo de las olas, pensé en quitármelo, por la presión que me causaba en el diafragma y, obviamente, para poder nadar mar a dentro, pero era la única ropa que llevaba y además era precioso.

¿Qué conclusión había sacado Meriann de todo esto? Primero, los hombres eran iguales, sin ninguna excepción encontrada, segundo el amor no era para siempre, y tercero no era bueno dedicarse en cuerpo y alma a él, darle todo tu corazón y tiempo, pues como ya he dicho, un día se acaba, y, ¿qué te queda entonces?

VDE.

No hay comentarios: