
El asiento era rígido, inerte. Lo sintió sin vida bajo su cuerpo. La capucha le tapaba el rostro, que seguía inexpresivo y frio. No llovía, ni ella lloraba, pero deseaba que fuera así, porque así era como debía ser, un día triste, otro día sola, una lluvia para llevarse el dolor de Claire.
Sentía que toda la arena de su vida se había visto cubierta por el agua del mundo, cambiándola, haciéndola húmeda, diferente bajo sus pies.
Cerró los ojos fuertemente. Nada. Ni una sola lágrima, llego a pensar que ya no le quedaban.
No podía mirar arriba y ver el sol brillar, no, no podía hacerlo, tenía que estar todo oscuro, porque ella estaba triste. No era justo que todo siguiera feliz, que todo siguiera su curso mientras ella seguía parada, sin un camino que seguir.
Entonces una chica se sentó a su lado, y Claire asustada la miró. La chica iba vestida igual que ella y le sonreía. Se acerco más a ella y le susurro algo al oído. Bella, se llamaba Bella. Claire también sonrió. Se fundieron en un abrazo.
Las dos se cogieron de la mano y entonces comenzó a llover. Claire lloraba. Levantó el rostro hacia la lluvia y esta la recibió alegremente, posando sus gotas sobre ella.
Por fin, se dijo Claire, por fin lloraba, pero de felicidad. Bella estaba sentada en su banco, estaba sentada en su vida.
Bella le habia traido la lluvia, le habia traido la felicidad.
Su felicidad
©Texto original escrito por Miriam
Dedicado a Saray


5 comentarios:
le habia traido todo lo que necesitaba..
Todo aquello que ella necesitaba mas que nada...*
precioso... la soledad es un castigo muy malo por la que puede morir una persona... muchos regalices!!!
Siempre hay una persona que nos quita la soledad, y en ese momento la apreciamos mas que a nada
un beso muy grande :)
SAbes que siempre estaré sentada en tu vida, aunque estemos a mil kilometros.
GRacias, en serio me encantaaa(L).
Te quiero mucho MLLIZA!
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