
Mis oídos recogían los profundos sonidos que mi corazón abocaba, mediante silbantes latidos. Mis ojos daban vueltas, mirando nerviosos hacia todos lados, mientras mis manos cobraban vida, moviéndose involuntariamente, poniéndome más nerviosa.
No quería hacerlo, no se me dan bien las pruebas físicas y menos si tenía que aguantar mi propio peso tan solo con... mis manos. El profesor llamo a mi amiga, que estaba sentada a mi lado.
-¡Tranquila lo podrás hacer, ya lo verás!- me dice antes de levantarse y dirigirse hacia el profesor.
Asiento, casi mecánicamente, mientras observo como sube a la silla y se agarra a la oscura barra. El compañero de detrás le aparta la silla y queda suspendida en el aire, mientras sus músculos se tensan.
Miró a mí alrededor. La observan. Todos. La miran, algunos ríen, comentan, murmuran para sus oídos. De nuevo los ojos no paran quietos. Dicen mi nombre.
-Miriam Lallave*, te toca.
El corazón se me para y estoy unos segundos sentada. Pareces idiota, levántate. Hago caso a la voz anónima que me habla internamente y un tanto temblorosa me dirigió hacia la silla.
Decido hacerlo de cara a la pared. Me cuelgo. Y entonces sucede. La silla desaparece en mis pies y el corazón empuja mi pecho, queriendo salir. Oigo voces, risas, casi imperceptibles.
Y entonces me inunda una profunda vergüenza. Se están riendo de ti. Las manos se me sueltan automáticamente de la barra cuando no llevaba colgada ni tres segundos. Maldita voz.
No espero a que el profesor me diga la nota, simplemente camino hacia mi sitio, mirando al suelo, deseando correr hacia el lavabo más cercano.
Mis manos parecen enloquecer, y tiemblan con más violencia. Gorda. Gorda. Ni tres segundos Miriam, ni tres segundos. No puedo retener más mí… asco. Me siento… débil, me siento avergonzada de mí misma.
Siento el frío que me avisa de que ellas están cayendo por mis mejillas. Giro la cara hacia la pared, mientras intento tranquilizarme, sin éxito, logro abstraerme de mi dolor mirando a la mancha que ensucia la pared.
A veces solo hace falta caer una vez para que todo tu mundo se vaya abajo. Alguien toca mi hombro. Me aparto. De nuevo esa sensación. Gorda.
*Es mi apellido, no es inventado haha
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©Texto original escrito por Miriam


4 comentarios:
No sé si la historia sea real o no y en caso de ser real, no sé si es de tu vida personal...
En todo caso, sé lo que se siente...
Y lo peor es esa ínfima conciencia de que no son los demás, es una misma quién se aparta... Yo sola me hacía daño...
Ya aprendí a no hacérmelo... En caso de que tu historia sea propia, espero que tú tampoco te lo hagas ya...
Beshos!
Sabes que eso no es justo! No estas gorda por no poder aguantar tu pripio peso! Eso es question de fuerza ya lo sabes!
Deja de pensar así, una caída es solo una experiencia más, y esta no es más que una de esas que te enseñan que para ser feliz, primero hay que reirse de uno mismo sin importarle que digan o dejen de decir los demas. ¿Que mas da?
Ni siquiera tienes motivos suficientes para sentirte así, ellos no importan, tú eres como eres y tienes que gustarte tu misma.
Que sepas que aunque no sea importante tu me importas y me gustas tal y como eres y esto no es algo material, es más de como eres por dentro, aunque ya sabes que por fuera tambien eres guapissima. Así que deja de decir estupideces y sé feliz:)
Buff hay gente que no sabe lo que hace insultando a los demas por su fisico, se pasa mal la verdad, se pasa mal. No entienden que lo importante es el interior, y si es de verdad lo que sientes,tu eres una persona muy intersante ;) por lo menos tus escritos son geniales^^
De todas formas, si es real la historia, tiene razon saray ese ejercicio es una cuestion de fuerza, yo soy un palillo y no aguantaria ni 5 segundos, gimnasia es mi propia pesadilla personal :S
Asi que no te preocupesque si de verdad te has basado en algo que te ha pasado estoy segura que la gente de tu alrededor te ve de otra manera^^
besoss :D
Esto me suena a mi propia vida, ¿sabes? Solo que en mi caso tuve la suerte de tener unos compañeros un tanto mejores personas o quizás mejores actores.
Y no te preocupes, no puedo decir que el físico no importe, pero acaba lléndose y, al final, lo único que queda es tu forma de ser, y creo que es evidente que tú eres una gran persona.
Un beso enorme
Carlos
PD: Adoro tu apellido ^^ xD
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