En mi móvil seguía sonando el maldito tono de espera. Mi padre me miraba expectante y yo solo podía negar levemente mientras hacia una mueca.
-¿Qué crees que ha pasado papá?
Mi padre me miró, intentaba ocultar su preocupación, pero en sus ojos era demasiado evidente.
-No lo sé cariño…
Colgué el teléfono con rabia mientras salía por la puerta. No podía más, hoy habían pasado demasiadas cosas, había descubierto tantos secretos. Los árboles empezaron a hacérseme borrosos, todo daba vueltas y un agujero tapaba mi garganta. Angustia. Me tambaleé unos segundos. Mi padre corrió hacia mí y empezó a hablarme, pero yo no le entendía, la vista me fue abandonando y al final solo vi oscuridad. Mi padre me subió al coche, lo sé porque podía escuchar.
La inconsciencia me había dejado muy débil, a duras penas podía temblar. Notaba la mano de mi padre sobre la mía y una voz lejana susurrando algo así como “Tranquila, sigue luchando, ¿vale? Tranquila...” Me rendí al fin, ante la inconsciencia que palpitaba en mi mente.
Fueran unas horas que nunca recordé. Solo recuerdo la sonrisa de mi padre cuando al final abrí los ojos. Su mirada tenía un doble fondo, la preocupación asomaba tímida de tras de tanta felicidad. Como en todos los hospitales, olía a muerte, a desesperanza pero sobretodo a lágrimas. Una atmosfera triste y decadente. Mi padre seguía castigándome con su silencio. Despegue mis labios intentado hablar. El primer intento quedo en un suspiro el segundo fue más o menso entendible.
-¿Qué…erg...qué pasa?
Mi padre se sobresaltó con mi voz, se levanto frenético de la silla y me acarició el pelo.
-Cariño yo... – empezó a llorar- yo…
Ladee la cabeza.
-¿Qué pasa papá? – mi voz sonó ahora más clara y segura.
Mi padre dudó unos segundos pero no pudo evitar hablar.
-Tu madre también está aquí en el hospital
Empecé a respirar más rápido. De nuevo la angustia se apoderó de mí y empecé a moverme. Quería ir a verla. Mi padre llamo a una enferma mientras mis lágrimas resbalaban ahora por mi cuello.



6 comentarios:
En mi blog: http://miicuadernoazul.blogspot.com/
Te he dejado un premio, pasate estas en el puest numero: 2!
NUNCA DEJES DE ESCRIBIR :)
Y sigo leyendo la historia.. sigo..
Pobrecilla, primero su madre y ahora ella. Me tienes intrigadísima, acábala ya!!
Un besazo Mishaa!
Atrapa y atrapa tu historia.
Besos!!!
:O!!! Me dejas picadaaa!!, un bezaso ^^
Las tragedias enganchan.
Pobre chica.
Besos!
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