¿estás preparado?


11 abr 2009

6. Oscuridad


El coche chirriaba a mis pies, los neumáticos trataban aferrarse a la carretera sin éxito. Llevaba horas conduciendo a toda velocidad, buscando algo, alguna cosa que me dijera dónde estaba Katy, entonces en la distancia pude ver unos destellos plateados, ahí tenia la respuesta, provenían de el brillante coche de Mathew.

Aparqué a su lado y comencé a correr desesperada a través del frondoso y oscuro bosque. Estaba atardeciendo. La luz era tenue y etérea provocando un denso efecto de niebla, haciendo que chocara contra algunos de los robustos árboles.

Me detuve en seco, en el suelo había un zapato negro, como el que Katy había llevado por la mañana. Seguí corriendo en la dirección que el zapato me había marcado, sintiendo como mis pulmones gritaban sedientos de oxigeno y como mi corazón seguía sin detenerse a pesar de la ausencia.

Llegue a un claro donde la luz, que ya era más escasa, alumbraba el gran árbol que tenía delante. Katy estaba amarrada a él. Sabía que era una trampa, pero eran tales mis ansias de rescatarla, que ni siquiera me detuve cuando Mathew salió de de entre las sombras.

Desaté a Katy, que lloraba desesperanzada, mientras Mathew se acercaba a mí empuñando una pistola.

-Nadie lamentará la muerte de dos putas asquerosas.

Sonrió. Su aspecto se parecía al de un pobre loco, que llevaba años sin comer. Su pelo estaba revuelto y grasoso, y la vena de su frente palpitaba ansiosa. Katy se puso detrás de mí.

-La policía vendrá pronto, y aunque nos matases, no conseguirías librarte de la cárcel.

En realidad no sabía si eso era cierto, pero la esperanza de los valientes era no decir nunca que tenían miedo.

-Eso no conseguirá manteneros con vida- Dijo mientras nos apuntaba-

Empecé a sudar mientras me mordía el labio, nerviosa. Mi mente estaba frenética, buscando por todas partes una solución a aquel problema. ¿Qué debía hacer? ¿Tirarme al suelo para salvarme del disparo? ¿Dejar que me disparase para salvar a Katy? Retrocedí dos pasos, Katy hizo lo mismo y empezó a susurrarme algo al oído.

-Lo siento... Shiah… eres la mejor de las amigas, siempre te tendré en mi corazón.... Te quiero...

Y entonces lo entendí, lo que mucho tiempo veía y aun así nunca comprendía. Daba igual a quien disparara. Si disparaba a Katy dolería como si la bala hubiera penetrado en mí pecho y no en el suyo. Recordé mis palabras “Ahora sería valiente” .

Con ese pensamientos en la mente me arme de fuerzas para abalanzarme encima de él, mientras de aquel oscuro cañón salía un profundo y ruidoso silbido, parecido al grito ahogado de Katy .

Desde el suelo podía ver como las primeras estrellas aparecían tímidas en el cielo.Y lo único que oí al cerrar los ojos fue otro disparo, pero esta vez era Katy la que empuñaba el arma.




©Texto original escrito por Miяiam
La historia de Shiah: final



PD: Si se han quedado con ganas de más, pondré el Epílogo




4 comentarios:

Shadow dijo...

Ya he vuelto ;)
Jope, ¡M-E E-N-C-A-N-T-A!
Pon el prólogo sí o sí.
Un abrazo
Carlos

.Amazonica dijo...

Claro que quiero que pongas el epílogo!!!!
esta genial, sisi me encanta :)

un beso ♥

Amapola... dijo...

EPILOGO!!!!! POR FAVOR!!!!
Me ha encantado ese final... Recordaré esta historia por un buen tiempo...
Beshos!

unapareed dijo...

Pone el epilogo por favor!
Buenisima la historia!
Besoos