¿estás preparado?


28 abr 2009

Le Passion Rouge: ¡Welcome!



El tango se respiraba en el aire. Era una sensación cargante, un remolino de pasión que se esparcía ardiente por todo el salón. El club era el más prestigioso de la ciudad, siempre abierto, con las mejores bebidas importadas y, por supuesto, las mejores chicas.

El club estaba decorado con gruesas cortinas color rojo sangre y unas pequeñas mesas de un color negro intenso, a juego con las sillas.

En la oscuridad podía verse como el humo de los cigarrillos bailaba en el aire, en una danza hipnótica que parecía interminable, mientras en el escenario Sam y Tisha, los mejores bailarines del local, se movían al ritmo de un tango coreados por los exaltados gritos de los espectadores.

Las camareras llevaban unos vestidos negros de flecos, muy cortos. Sus labios estaban pintados de rojo, provocando el deseo de algunos por besarlos. Servían a los hombres más importantes de la ciudad, empresarios, grandes comerciantes, mafiosos y todo tipo de hombres que se acercaban al “Passion rouge” una noche oscura, como otra cualquiera, con sus mujeres.

Junto a la barra el dueño de aquel club, Robert Werft, un cuarentón avaricioso que explotaba a más de uno y que lucía un bigote alargado, tomaba un vodka. Siempre vestía elegante y era afable con los que se pasaban por allí, se rumoreaba que estaba metido en una muy grande, que le estaba haciendo millonario.

Roxanne, una de las camareras veteranas, se acercó a él moviendo sus caderas de una forma insinuante, mientras sostenía una bandeja en la mano.

-Señor Werft, Chantal no está haciendo su turno, hace tiempo que la busco. La última vez que le vi estaba entrando a los vestuarios con Jason. No puedo atender a todas las mesas yo sola, señor.

Robert la aparto y se dirigió enrabiado hacia los vestuarios mientras la chica sonreía. Roxy, Roxy... Como siempre fastidiando a la pobre Chantal, la nueva camarera.

Jason era nada más y nada menos que el hijo de Werft, un joven pintor talentoso que no podía ejercer ya que su padre prefería que se dedicará de lleno al “Passion Rouge” como encargado de las finanzas. Roxanne se había enamorado de él nada más verle, pero Jason había preferido a la joven Chantal. Que mala es la envidia Roxanne.

Justo cuando Ashton, el chico de las bebidas, miraba a hurtadillas como la sexy Roxanne se relamía para sus adentros, Solange salió al escenario.

Era la voz más escuchada de todos los clubs de la zona, y el señor Werft había pagado mucho dinero para tenerla sobre el escenario.

La luna les sonreía desde lo alto del oscuro cielo estrellado, mientras la voz de Solange se perdía entre el humo y las risas de sus espectadores.

Señores y señoras, bienvenidos a Le Passion Rouge.
©Texto original escrito por Miriam
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*Bueno este es mi texto numero 100 y queria dedicarselo a todo aquellos que me leeis, porque os lo debo todo, si no fuera por vosotros este blog estaría muerto.
*Este texto es la introduccion a la oscura historia de el club "Passion Rouge". Me va a gustar mucho escribir esto ya que es uan mezcla de pasión, envidia, avaricia y amor, donde explicaré la historia de cada uno de los personajes que visitan o trabajan en el club.

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4 comentarios:

.Amazonica dijo...

De verdad no se de donde sacas tanta imaginación! :)
Me encanta y quiero toda la historia, todita.
Felicitaciones por tus 100 textos! Ojala pudiera darte algun premio porque de verdad eres muy buena escritora ^^

un beso, y cuidate

Anónimo dijo...

Que bonito C= Me encanta, al principio pensé que hablaba del Moulin Rouge y me he emocionado (me encanta esa pelicula), pero éste es distinto*____________* Aunque hayas dicho poco de ella, me gusta Solange.

¡Y felicidades por los 100!

Agua dijo...

Uy esta historia tiene muy buena pinta! seguro que me encanta! besitos!
PD. Como lo haces para decidir los nombres de los personajes? me parecen super originales!

Eva dijo...

Pues que buen inicio y que buena idea. ¡Felicidades por tus 100!