¿estás preparado?


12 abr 2009

Como agua


La manguera no deja de derramar su agua caliente sobre mí. Mis ojos están cerrados, tratando de contener todo ese placer que el agua produce sobre mi piel mientras mis labios retienen un gemido en mi garganta. El vapor que desprende se posa en la puerta corredera, distorsionando la imagen.

Siento como las gotas caen por mi rostro, bajando por cada recoveco de mi cuerpo hasta llegar al mármol frío de laducha para caer por el más oscuro e interminable tubo del desagüe.
Otras gotas, en cambio, se transforman en vapor adhiriéndose a la pared de baldosas, resistiendo contra la fuera del resto de gotas.

Entonces abro los ojos y pienso en aquellas gotas. Ese agua, que es tan parecidas a nosotros. Los débiles caen por la pendiente, dejando que sus sueños se estrellen contra el frio suelo dejándose llevar por el ritmo de las demás gotas. Los fuertes, en cambio, luchan y cambian consiguiendo así una oportunidad, aferrándose a la pared y subiendo por la pendiente de sus problemas. Sonrió. Cuantas cosas puede aprender uno mirando a su alrededor.

De nuevo me rindo ante el incontenible placer del agua caliente rodando por mi cuerpo





©Texto original escrito por Miяiam



PD: Escribiendo el Epílogo de "La historia de Shiah"

1 comentario:

.Amazonica dijo...

es cierto, pudes aprender tantas cosas mirando a tu alrededor...
un placer leer tus palabras, como siempre

Me ha recordado a un texto de Julio Cortázar ^^

un abrazo :)