¿estás preparado?


11 jun 2009

Detrás de la "verdad" esta la realidad


Nunca creas en algo que no sepas que pasará. Arranqué esas palabras de mi memoria, para de nuevo, aceptarlas. Bendito el que me las dijo. Porque así es como transcurre mi día a día, no creo en nada, porqué se que nunca ocurrirá.

Hace un año o dos, solía construir muy habitualmente grandes castillos de esperanza e ilusión en mi corazón, pero resultaba que siempre eran de arena y nunca llegaban a mantenerse en pie. Ahora he guardado mi pala y mi cubo, que descansan en el sufrimiento, llenos de telarañas.

Pensé que ayudaba a otros a construir sus castillos, a mantenerlos en pie, sin darme cuenta que al mismo tiempo estaba pisoteando la esperanza de tantos otros, que ahora al pedir perdón me echan arena a la cara. A veces no sabemos ver el sufrimiento de los demás, cuando en verdad sentimos cosas parecidas.

Siempre que paseo por mi playa, veo como mis actuales “amigos” todavía pisotean mis castillos, y siento como la rabia recorre mis venas como me palpitan intensamente en la piel. Pero luego veo como se arrepienten e intentan reconstruir lo que han desarmado.

Porque al fin y al cabo todos somos humanos. Todos somos crueles y buenos, todos defraudamos y nos defraudan, nadie es perfecto aunque lo intente. No podemos pretender ser felices siempre, a todas horas.

Y por eso ahora, que otro sueño se me ha ido de entre las manos, no siento esa profunda tristeza, ni mis lágrimas me pesan tanto en las mejillas. Porque al fin he entendido que todos nos sentimos así muchas veces, porque nadie puede presumir de no tener una desgracia en su vida. Al fin y al cabo, como dice un buen libro, solo recordamos lo que nunca existió.

Adiós Deseo (II), te substituiré pronto por otro.

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