¿estás preparado?


1 jul 2009

Epílogo: Futuro

Los pasillos del hospital eran cada vez más lúgubres y tristes. Desde las habitaciones que pasaba podía oír los quejidos suplicantes que los enfermos lanzaban al aire. Mis pasos eran firmes y rápidos, denotaban cierta desesperación. Y al fin llegue. Habitación 423. Entre cauteloso y lo primero que vi fue una anciana dormida, de aspecto taciturno y austero. A su lado se corría una larga cortina de color neutro. Caminé un poco más y la vi. Tumbada.

-Hola

Casi me susurro. Yo no pude más que acercarme y sentarme en el borde de la cama.

-¿Por qué has venido?

Su voz sonaba débil, pero a la vez agresiva. No había perdido esa fuerza.

-Primero a decirte que te perdono lo del pinchazo en el cuello.

De sus labios casi blancos surgió una tímida sonrisa.

-Vienes a detenerme ¿Verdad?

Tuve que apartar la mirada hacia la ventana, que ahora mostraba un sol brillante. No podía mirarla a los ojos.

-Lo cierto es que... no

Su ceño se frunció casi al instante y se incorporó torpemente en la cama.

-¿Cómo dices Scott? ¿Y porque no vas a detenerme?

La miré a los ojos.

-Porque no puedo, de alguna manera me siento culpable. Todo lo que te hizo mí…padre es horrible y me duele que hayas estado pensando que yo era igual.

Ella bajo la cabeza, mirándose las manos.

-Al principio lo pensaba, no mentiré, pero he comprobado que no es así.

Le sonreí y revolví el bolsillo de mi chaqueta. Cuando al fin lo encontré y descubrí lo que tan fervientemente estaba buscando Merie pego un salto.

-¿Qué es eso? ¿Son billetes de avión?

-Sí, vístete, a partir de ahora eres mi hija, Merie. Fred nos está esperando abajo, fue a tu casa y cogió lo que pudo de allí. Lo demás lo compraremos cuando lleguemos a Francia.

-¿Francia? – Su sonrisa iba ensanchándose a medida que bajaba de la cama- Pero he matado a dos hombres, no merezco irme así de rositas, sin más. Tú eres policía.

Le fui llevando la ropa.

-La vida no fue justa contigo. El pasado es el pasado, yo te estoy ofreciendo un futuro.

Su abrazo me pillo por sorpresa. Sentí sus lágrimas mojar mi camiseta. La abracé.

-Gracias... papa.

Mientras ella seguía apretando con fuerza, introduje el medallon en sus pantalones. Todo había vuelto a su lugar.




**************
-Final Red Merie
Historia de una venganza
Por Miriam

4 comentarios:

Calypso dijo...

Misha! Pues si, el libro está genial...voy por el capitulo 17 que no es nada pero vaya que me está encantando...es muy Ángela Becerra,muy profundo..da bastante qué pensar.

Siento teneros tan abandonados por estos mundos,pero entre los examenes que estuve 2 meses sin pisar casi por aqui y ahora la vuelta a casa que no me sueltan ni un momento...asi no hay quien escriba ja,ja. Espero que todo vaya bien por tus mundos =)


Un abrazo!

unapareed dijo...

Al principio, cuando empece a leer, me acorde de la unica vez que fui a visitar a mi abuela cuando estaba internada, tenes esa facilidad de retrotraerme a mi pasado, o imaginarme las escenas en mi cabeza de una manera demasiado real..
Me encanta lo que escribis, se nota?
Muy buen final.. algunos merecen ser felices..
Besos=) (L)

***Pr!nCe$$ ºf Swe3t P@!n*** dijo...

Estas leyendo Cumbres Borrascosas? No esta en mi perfil, pero es uno de mis favoritos, al igual que el Valle de las Muñecas, lo leo cada vez que me siento melancolica, me animan mucho.

Abrazos!!!

begoña ml. dijo...

Gracias :) A mí también me gusta lo que escribes. Y sí, Bego de Begoña.


Un beso!