
El corazón se me acelera al oír el golpe. Tanteo el suelo con mis pies, asustada.
-¿Mamá? ¿Mamá estas ahí? Contesta, por favor.
El suelo de madera cruje bajo mis pasos. Hace unos minutos mi madre ha abierto la puerta, pero no he vuelto a oír su voz. Recorro el pasillo con creciente nerviosismo. Cuando llego a la puerta ya está abierta. Miles de miedos recorren mi cuerpo. La agonía se apodera de mí y me hace caminar más deprisa. Toco la barandilla del porche y bajo las escaleras lentamente. El frio impacta en mi piel, haciendo que mi bello se erice. La nieve sigue cayendo lentamente, cada vez es más espesa. Ahora más que nunca lamento ser ciega.
-¿Mama? – Vuelvo a gritar.
Pero no se oye nada, todo está en un horroroso silencio. Al fin me decido a caminar. Los pies se me hunden. El alma se me rompe. Mi pie toca algo blando. Me agacho. La toco. Su cuerpo esta frio.
-Mama que te pasa. Mama háblame. ¡Mama! – la toco desesperada hasta que mis dedos se manchan con algo liquido. Mis pensamientos gritan. Sangre. Empiezo a llorar desconsolada. La cojo entre mis brazos y la mezo.
- No... No…
Oigo como alguien corre. Grito ayuda. Le susurro que se despierte. Pero es inútil, ya se ha ido.
*y no volverá nunca...


4 comentarios:
Que lindo , pero tan triste...
creo que el amor de una madre
no se llena con nada... con nada
Espero que nadie pase por eso
porque me da miedo de solo imaginarlo...
Suerte , y muy lindo...
jaja estoy de acuerdo contigo, yo acabo de leer tu perfil, y piensas del mismo modo que yo! Vaya, jamás creí encontrar a alguien que se asemejase tanto a mí, te agrego al messenger encantada! Yo he leído la mayoría de tus entradas, y reconozco que tu estilo es muy similar al mío. Me encanta la subjetividad de los pensamientos, y me encantan los adjetivos a la hora de escribir. Creo que lo que llega al corazón, son las palabras impresas. Por que cada uno las lee con tu voz.
En fin, yo también me enrollo ya ves!
Un besoo, y que se pasas que el sentimiento es mutuo, a mí también me encantas!
Si yo esribo cosas profundas.. mirá lo que escribes tú. Lo que me impactó más no es lo de su madre.. sino eso de '..Ahora más que nunca lamento ser ciega..' se me redució a una pasa seca el corazón.
Saludos!
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