
La calle respira alegría por cada baldosa. La gente camina apresurada, con una sonrisa mordiendo su cara cada pocos minutos. Como yo, miran al cielo, tan azul y claro, posan su mirada por los árboles verdes de vida que se mecen con cada ráfaga de exuberante calor y, por supuesto, oyen las risas lejanas [o cercanas] que algún chiquillo suelta.
Y como yo, sonríen. En mi mp4 suena “la canción del optimismo” como yo la llamo, es una canción como cualquier otra, pero para mí la única que consigue de volverme el ánimo, aunque a veces el pesimismo lo secuestre. No atiendo a la hora tan solo camino por un barrio desconocido, viendo calles anónimas que se pierden en el alma de Barcelona. El viento mece mi corazón mientras me acerco un poco más a la sombra de los árboles. Hasta desde aquí puede oler retazos del mar, pequeños soplidos de sal que yo secuestro para mis sentidos.
Veo edificios antiguos, que se levantan sin pena ni gloria, y recuerdan épocas pasadas… ¿Cuánta gente a lo largo del tiempo habrá pisado este suelo? Pienso mientras lo miro. ¿Qué historias habrá espiado esta pared que ahora toco? ¿Cuántos besos furtivos habrá recogido esta farola, que ahora no alumbra? Me pierdo en la melancolía de mis preguntas, pues estas calles son como un hechizo, te embargan de una sensación dulce de vida que no quieres dejar atrás. Me adentró ahora en una calle estrecha, de esas en las que la luz no se divisa fácilmente.
El suelo es de piedra, por tanto desnivelado, y los dos edificios [el derecho e izquierdo] están demasiado cerca. Un barrio antiguo. Todo huele a humedad, a historia, todo está sucio y ennegrecido, pero aun así no es una visión desagradable. Sigo caminado, mientras dejó a mi mente volar por las fantasías de mi imaginación, hasta que oigo unos gritos ajenos que me recuerdan lo que me espera en casa. Mi vida. Mis problemas. Mis sufrimientos.
Pero ahora la canción sigue sonando, mis pies siguen andando y Barcelona sigue latiendo en su pulso infinito. Y yo solo quiero escapar.
______________________
______________________
Solo quería agradecerles a todos su tiempo y sus comentarios. Útimamente han habido más comentarios de lo normal, nuevas personas se pasan por aqui dejando un lindo mensaje, y con él una sonrisa. Así que gracias por hacerme feliz. Les quiero:)
Misha.


6 comentarios:
Yo siempre pienso que cuando escapamos, una canción nos acompaña.
Y es una canción que está decidida desde siempre.
Tal vez ahora que te fijas en todos esos detalles es porque sabes que es la hora, que es el momento, y que los vas a dejar para escapar.
Y el sentimiento melancolía, o nostalgia, de cosas nuevas que tal vez no vuelvas a ver... Intercambiadas por una escapada con una canción positiva :)
En cuanto a los comentarios, pues tú misma lo dices, cuando pinchas para comentar son... verdades ;)
Besos desde Marte
Mirna
Holaaa de nuevo!
Sinceramente si que me gusta como escribes. La forma que lo haces, lo que dices. Y es lindo pensar siempre en optimismo, si existe tal canción que a uno lo ayuda, bienvenido sea y todo paisaje se disfrutará de acuerdo a las ganas o ánimos que pongamos en observar, detenidamente o no, esa maravilla que nos acompaña.
Te mando un beso enorme!
Martín
Entre tantas cosas desagrables.. siempre se puede encontrar la calma o algún detalle que nos de el aliento a seguir.
Saludos!
Y cada vez que oigas esa canción, volverán los mismos recuerdos.
ME gusta tu blog, te sigo.
pd. Otra fan de Deviantart! xdd
Si tenes tantos comentarios es porque leerte vale la pena.. y la verdad es que plasmaste en palabras lo que siempre pienso cuando voy caminando por la calle..
Cuantas historias no?
Me encanto=)
Un beso!
Gracias a ti que nos inspiras con tus textos e historias...
Un beso chica.. sigue escribiendo asi; eres muy buena!
Publicar un comentario