¿estás preparado?


15 jul 2009

Michelle huye.


Michelle volvió a mirar hacia atrás, nerviosa, deseando que Ángel no la encontrara, porque la haría volver a la casa. Ninguna desgracia colgaba de su mochila, ningún problema la acechaba, haciéndola huir, simplemente sentía su corazón vacío y necesitado. Quería irse aunque fuera para volver. Porque seguro que alguien la encontraría. Desistiendo de volver a enredarse en sus pensamientos contradictorios que la harían echarse atrás en sus decisiones, se giró Michelle prosiguiendo su lento andar por el camino, mientras disfrutaba de las negra nubes que ahora se arrullaban en el cielo, cargadas de agua.

Ojala comenzara a llover, pensó Michelle, mientras empezaba a divisar el bosque en la lejanía. El lago se extendía tranquilo y misterioso a su izquierda , como prendado de una bruma grisácea y transparente, que hacía que su visión se hiciera más borrosa. Pese a eso podía llegar a ver la casa de colonias donde seguro estarían sus compañeros esperando para la cena.

Cuando ya estuvo lo suficientemente lejos se sentó a la orilla del lago como había hecho el día anterior, y como el día anterior alguien se sentó a su lado. Michelle le miró visiblemente molesta.

―¿Dónde crees que vas Michy?― Ángel la observó tan profundamente que creyó que podía leerle la mente.

―Solo... solo voy a… a dar un paseo por el bosque, parece que va a llover― Sonó tan poco creíble que ni ella misma se creyó su mentira.

―Ya claro… - Ángel meditaba― bueno pues yo me voy contigo, veo que tienes comida para dos.

Michelle resopló disgustada, no tenía porque darle explicaciones. Conteniendo su mal humor que iba creciendo con la oscuridad que se cernía ahora por el lago Michelle volvió a hablar.

―Mira te agradezco mucho que hagas esto, pero quiero ir yo sola.

―¿Porqué? ― gritó su amigo.

―¡Porque quiero estar sola con mi tristeza, no quiero que te contagies de ella!

Michelle se levantó de su lugar enfada, dispuesta a seguir con su camino, pero Ángel la agarró del brazo con fuerza y la hizo retroceder.

―Pero yo no quiero que estés mal

Michelle todavía de espaldas a Ángel guardaba silencio. Notó crecer su impaciencia.

―¡Joder Michy, soy tu mejor amigo y me da igual lo que quieras! Voy a ir contigo o tú volverás conmigo. No pienso dejar que te pierdas por el bosque.

Michelle cerró los ojos con fuerza, cerrándole el paso a las lágrimas que ahora peleaban por salir. Por fin rompió su silencio.

―Tú la tienes a ella esperándote, no le sentaría bien que te fueses, y más si es conmigo… mira ― gritó Michelle mientras sollozaba sin fuerza y sin lágrimas― No quiero mi felicidad si para ello tengo que llevarme la tuya por delante ¿Entiendes?

Michelle se giró. De su mochila sacó una toalla que tiró a los pies de Ángel. Este seguía en silencio, comprendiendo que Michelle tenía razón. Ahora había oscurecido del todo.

―Lo siento, pero he de hacerlo.

Ángel negó con la cabeza.
―No...

Dicho esto y tras haber observado la cara de sorpresa de Ángel, Michelle le empujó hasta que este cayó al agua. La calma se perturbó. Michelle al pie del lago se quedo unos segundos esperando, para verle salir, no quería hacerle daño. Solo impedir que la detuviese.

En cuanto Ángel asomo un brazo Michelle empezó a correr. Se adentro en el bosque mientras esquivaba las ramas y los arbustos. Miró atrás un segundo, para ver si Ángel la seguía, pero al darse la vuelta lo único que encontró Michelle fue oscuridad.


A veces por mucha fe que pongas en tus sueños o en tus actos, estos nunca llegan a cumplirse.

5 comentarios:

***Pr!nCe$$ ºf Swe3t P@!n*** dijo...

Lo importante es que Michelle busque su felicidad antes que la de cualquier otro, que no pierda la esperanza y que tenga fe en sus sueños porque es una persona muy, pero muy valiosa, que sin darse cuenta alegra la vida de muchos.

Se la quiere y se la extraña un monton cuando no se la lee por mas de 24 horas!

Abrazos y besos a la distancia.

Álvaяo dijo...

Cuantas veces, nos hemos hecho daño, para no hacer daño, a quien más queremos x(

Cuídate, linda!

La Caperucita que se enamoró del lobo. dijo...

"Quería irse aunque fuera para volver. "

El sentimiento mejor expresado :)
Me gusta tu blog y te sigo un beso :*

unapareed dijo...

A veces el sentimiento de querer estar solo para ordenar las ideas se hace muy fuerte, y los demas no lo entienden..
Un beso enorme =) (L)

A.C. dijo...

Me detuve en la idea que expresas en donde la tristeza es contagiosa... estoy de acuerdo.
Te invito a visitarme, saludos!